¿Qué es el REIKI?
- 11 jul 2025
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 22 ago 2025
El Reiki es una práctica energética, originaria de Japón, que se basa en la canalización de la Energía Universal o "Ki" para fomentar la sanación para uno mismo o para otros, es decir, el equilibrio en todos los niveles del ser: físico, mental, emocional y espiritual.
No es una religión ni un sistema de creencias dogmático, sino una técnica complementaria que busca armonizar tu propio flujo energético vital, y con ello todas las facetas de tu ser.
Imagina el Reiki como un suave río de luz que nutre tu interior, ayudándote a liberar bloqueos y a reconectar con tu Esencia más pura.
A través de la imposición de manos, ya sea directamente sobre el cuerpo o a una pequeña distancia, o incluso de forma no presencial!!... el practicante de Reiki actúa como un canal, permitiendo que esta energía fluya hacia donde más se necesita.
Es una experiencia profundamente relajante y a menudo transformadora, que te invita a adentrarte en un espacio de paz interior y auto-descubrimiento, a la vez que desbloquea y reequilibra a todos los niveles.

Las Bases del Reiki y sus Beneficios
El Reiki se asienta en la comprensión de que todos estamos interconectados por una red de energía vital. Dentro de nuestro cuerpo, esta energía fluye a través de canales sutiles, y en particular, se concentra en puntos clave conocidos como Chakras.
Los chakras son centros energéticos que "giran", distribuyendo la energía por todo el sistema a través de unos canales energéticos.
Cuando estos chakras están equilibrados y funcionando armónicamente, nuestra salud y bienestar se potencian. Sin embargo, el estrés, las emociones no resueltas o los patrones de pensamiento negativos, entre otras causas... crean bloqueos en estos centros energéticos, afectando nuestra vitalidad.
El Reiki actúa precisamente sobre estos bloqueos, disolviéndolos y permitiendo que la energía fluya libremente de nuevo. Al hacerlo, el Reiki no solo se enfoca en los síntomas físicos, sino que aborda la raíz energética de los desequilibrios.
Sus beneficios son amplios y variados: a nivel físico, puede aliviar dolores, reducir el estrés, mejorar la calidad del sueño y fortalecer el sistema inmunológico. Emocionalmente, ayuda a liberar ansiedades, miedos y traumas, promoviendo una mayor calma y claridad. Mentalmente, fomenta la concentración y una perspectiva más positiva. Espiritualmente, facilita una mayor conexión contigo mismo, con los demás y con el universo, abriendo puertas a la intuición y la sabiduría interior.
Si miramos el Reiki como filosofía, éste se rige por cinco principios éticos, conocidos como los cinco principios de Reiki, que son una guía para vivir una vida plena y consciente:
Solo por hoy, no te preocupes.
Solo por hoy, no te enojes.
Solo por hoy, sé agradecido.
Solo por hoy, trabaja diligentemente.
Solo por hoy, sé amable con los demás.
Estos principios no son solo palabras, sino una filosofía de vida que potencia los efectos de la práctica de Reiki en tu día a día.
Cómo se Realiza una Sesión presencial de Reiki
Una sesión de Reiki es una experiencia profundamente personal y reparadora...tanto cuando se realiza presencialmente como a distancia.
Cuando la Sesión se realiza presencialmente, se lleva a cabo en un ambiente tranquilo y sereno, a menudo con música suave y tenue iluminación para fomentar la relajación. El receptor se acuesta cómodamente en una camilla de masaje, vestido, ya que el Reiki no requiere quitarse la ropa. El terapeuta puede colocar una manta ligera para mayor confort.
El practicante comenzará la sesión centrando su propia energía y estableciendo una intención clara para el bienestar del receptor. Luego, procederá a colocar suavemente sus manos sobre diferentes puntos del cuerpo del receptor, siguiendo una secuencia que abarca los principales chakras y áreas de energía.
Estas posiciones pueden incluir la cabeza, los hombros, el pecho, el abdomen, las rodillas y los pies, entre otros. Las manos se mantienen en cada posición durante varios minutos, permitiendo que la energía fluya.
Durante la sesión, es posible a veces experimentar diversas sensaciones: un profundo estado de relajación, hormigueo, calor o frescor en las zonas donde se posan las manos, o incluso una sensación de ligereza. Algunas personas pueden quedarse dormidas, lo cual es perfectamente normal y un indicativo de que el cuerpo está entrando en un estado de sanación profunda. Sus efectos son iguales tanto en estado de vigilia como durmiendo.
El terapeuta permanece atento a las señales energéticas y a las necesidades del receptor, adaptando la sesión según sea necesario. Al finalizar, el receptor suele sentirse renovado, en paz y con una mayor sensación de bienestar.
Al finalizar la sesión, el practicante a menudo comparte con el receptor cualquier percepción o mensaje que haya podido recibir; así como es el momento para que el receptor pueda expresar también cómo se siente y qué experimentó.
Esta comunicación post-sesión es una parte valiosa del proceso, ya que permite ayudar a integrar la experiencia y discutir los próximos pasos si fuera necesario.
Reiki a Distancia: La Energía no Conoce Límites
La capacidad del Reiki para ofrecer los mismos beneficios a distancia se basa en la comprensión de que la energía universal no está confinada por el espacio o el tiempo.
En la filosofía energética, todo en el universo está interconectado. No estamos separados; somos parte de un vasto campo energético unificado. El practicante de Reiki, a través de su entrenamiento y sintonización, aprende a acceder a este campo y a enviar la energía sanadora a cualquier lugar y persona, sin importar la distancia física.
Esto se logra mediante el uso de símbolos específicos de Reiki que actúan como "llaves" o "enfoques" para dirigir la intención y la energía. La distancia es simplemente una ilusión en el reino energético, y la energía vital "Ki" fluye dondequiera que se dirija la intención, con el permiso y la aceptación del receptor.
Por lo tanto, la eficacia de una sesión de Reiki a distancia es comparable a una presencial porque la energía no es una onda electromagnética que pierde fuerza con la distancia, sino una vibración sutil que responde a la intención. Lo que importa es la resonancia energética entre el practicante y el receptor, y la capacidad del receptor para abrirse a recibir esta energía.
Los beneficios experimentados son idénticos: relajación profunda, alivio de dolores, equilibrio emocional, claridad mental y una sensación general de bienestar y armonía, ya que la energía trabaja de la misma manera en el cuerpo energético del individuo, independientemente de si están en la misma habitación o a miles de kilómetros de distancia
¿Cómo se Realiza una Sesión de Reiki a Distancia?
La forma en que se realiza una sesión de Reiki a distancia, aunque similar en intención a una presencial, difiere en la mecánica.
Antes de la sesión, el practicante y el receptor suelen acordar una hora específica (aunque no es imprescindible).
Es beneficioso que el receptor se encuentre en un lugar tranquilo y sin interrupciones durante este tiempo, preferiblemente acostado o sentado cómodamente, con la intención de abrirse a recibir la energía. Esta preparación es clave para maximizar los beneficios, aunque la energía fluirá de todas formas.
Durante la sesión, el practicante de Reiki se conecta con el receptor energéticamente. Esto se puede hacer de varias maneras: visualizando al receptor, utilizando una foto, o simplemente enfocándose en su nombre y la intención de la sesión.
El practicante utiliza los símbolos de Reiki específicos para el envío a distancia, actuando como un puente para que la energía universal fluya hacia el receptor.
Aunque no hay contacto físico, el practicante sigue una secuencia similar a la de una sesión presencial, dirigiendo la energía a los diferentes chakras y áreas del cuerpo energético del receptor.
Al igual que en una sesión presencial, el receptor puede experimentar sensaciones de calor, hormigueo, relajación profunda o incluso la necesidad de dormir.
Al finalizar la sesión, el practicante a menudo se comunica con el receptor (por teléfono, mensaje o videollamada, según lo acordado) para compartir cualquier percepción o mensaje que haya recibido y para que el receptor pueda expresar cómo se siente y qué experimentó.
Esta comunicación post-sesión es una parte valiosa del proceso, ya que permite ayudar a integrar la experiencia y discutir los próximos pasos si fuera necesario.
Tanto si conocías esta práctica, como si es la primera vez que te interesas por el Reiki, espero que la lectura de estas líneas te haya animado a hacer una Sesión y a experimentar por ti misma/o todos sus Beneficios.